Resistencia Antibiótica, un gran desafío para la medicina y el ejercicio medico

22/02/2019
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En el año 1928, Alexander Fleming, bacteriólogo británico y premio Nobel de medicina, descubrió el antibiótico más utilizado en el mundo, la penicilina; desde allí comenzó la llamada época de los antibióticos, que produjo para las décadas siguientes, un incremento de forma exponencial en la creación de nuevas clases de agentes, especialmente en países desarrollados, logrando salvar la vida de millones de personas.

La producción de nuevos antibióticos ha disminuido de forma considerable a lo largo del tiempo, y más en los años recientes debido a que su uso desmedido genero consecuencias impredecibles, pues la acción destructiva de la penicilina y otros antibióticos, ha favorecido la proliferación de super bacterias, virus, hongos y protozoarios evolucionados con mecanismos defensivos difíciles de combatir y eliminar.

De acuerdo con Elliot TS, la rapidez con que surgen los microorganismos multirresistentes no es igual a la velocidad con que surgen nuevos antibióticos, por tanto, se concibe que pronto no habrá nuevos agentes para tratar a pacientes con sepsis graves.1 La resistencia bacteriana se entiende como el mecanismo mediante el cual la bacteria puede disminuir la acción de los agentes antimicrobianos 2, que se logran de forma natural o intrínseca y adquirida; la natural es una propiedad específica de las bacterias y su aparición es anterior al uso de los antibióticos y la adquirida constituye un problema en la clínica, que se detecta a través de pruebas de sensibilidad, y se manifiesta en los fracasos terapéuticos, para luego proceder a utilizar una antibiótico de mayor espectro.

En la actualidad existen varias estrategias con el fin de minimizar la resistencia de las bacterias a la acción de los antibióticos, algunas de ellas son:

  • Uso racional de los antibióticos mediante la educación a los médicos y a la población para disminuir la automedicación.
  • Incremento en los planes de educación médica de pregrado y posgrado del estudio de las enfermedades infecciosas, el uso de los agentes antimicrobianos y su prescripción basada en la evidencia.
  • Establecimiento de programas de vigilancia para detectar la aparición de cepas resistentes, y mejoramiento de la calidad de los métodos de susceptibilidad para guiar la terapéutica empírica contra los patógenos que producen las enfermedades infecciosas más comunes.
  • Racionalización del empleo de los antibióticos en la medicina veterinaria para la producción de alimento animal.
  • Rotación cíclica de antibióticos en las instituciones de salud para reducir la resistencia.
  • Cumplimiento estricto de las medidas de prevención y control de la infección intrahospitalaria.
  • Fomentar la vacunación con mayor regularidad.

La resistencia a los antibióticos hace que se incrementen los costos médicos, que se prolonguen las estancias hospitalarias y aumente la mortalidad. Este fenomeno se acelera con el uso indebido y abusivo de estos fármacos y con las deficiencias de la prevención y control de las infecciones. Se pueden adoptar medidas en todos los niveles de la sociedad para reducir el impacto de este fenómeno y limitar su propagación.

La resistencia bacteriana incide en las infecciones óseas crónicas, que representan un tema complejo en el tratamiento del paciente, debido a que la infección puede ser difícil de erradicar y podría requerir de varias operaciones, es así como esto se ha convertido en un desafío creciente para la medicina, y específicamente para los ortopedistas, donde las nuevas herramientas (como Bonalive) que no se basan en antibióticos, pueden brindar beneficios significativos en la lucha contra las infecciones óseas crónicas y la prevención de las mismas.

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Hace un tiempo, un grupo de investigadores de países nórdicos, exactamente en Turku, Finlandia, desarrollaron un sustituto de injerto óseo anorgánico compuesto de cristales bioactivos: Bonalive Inteligencia bioactiva, una tecnología innovadora que se convierte en una alternativa única que evita el uso local de antibióticos, minimizando así la aparición de la resistencia microbiana ya que su efecto antibacteriano no está mediado por los antibióticos, el efecto de inhibición del crecimiento bacteriano de Bonalive, se basa en dos procesos simultáneos que ocurren cuando el vidrio bioactivo reacciona con los fluidos corporales:

1. Se libera sodio desde la superficie de los cristales bioactivos e induce un incremento en el pH (ambiente alcalino), que no es favorable para las bacterias.

2. Los iones liberados de Na, Ca, Si y P estimulan el incremento en la presión osmótica debido a una elevación en la concentración de sal; es decir un ambiente en donde las bacterias no pueden crecer.

Estos dos mecanismos inhiben juntos la adhesión y colonización de bacterias en la superficie del granulo.

El efecto innovador antibacteriano de Bonalive no está mediado por los antibióticos, es una tecnología bioactiva inteligente que ofrece al especialista el manejo de la prevención y curación de casos complejos. Bonalive posee propiedades antibacterianas, osteoconductoras, osteosestimuladoras y angiogénicas que resultan útiles para el tratamiento de la osteomielitis crónica, una de las infecciones verdaderamente desafiantes para el grupo médico, que frecuentemente resultan con complicaciones generando grandes defectos en el sistema óseo.

Bonalive ayuda con la gestión de espacios muertos y el correcto llenado de defectos que son esenciales para un tratamiento exitoso. Bonalive previene y ayuda a controlar patologías como la osteomielitis, pseudoartrosis, obliteración del seno mastoideo, entre otras. En el siguiente estudio clínico retrospectivo: Al Malat TA et al. The Use of Bioactive Glass S53P4 as Bone Graft Substitute in the Treatment of Chronic Osteomyelitis and Infected Non-Unions – a Retrospective Study of 50 Patients. 3 Se demuestra la efectividad de Bonalive en el tratamiento local de la osteomielitis, como sustituto óseo biocompatible y biodegradable, en donde su efecto antibacteriano estuvo muy influenciado por el tamaño de los cristales y el tiempo de contacto, donde se logró una correlación estadísticamente significativa entre los valores de pH y el número de unidades formadoras de colonias. El criterio de valoración principal fue el control exitoso de la infección durante el período de seguimiento, donde los exámenes de rayos X mostraron una neocorte engrosada observada en este estudio. El efecto antibacteriano no está mediado por los antibióticos y es ventajoso en la práctica clínica en tiempos de resistencia a los antibióticos.

Bonalive cristales es un producto importado y distribuido por Avalon Pharmaceutical, cumpliendo nuestra filosofía de productos innovadores, con tecnología inteligente bioactiva que mejora la calidad de vida de los pacientes, y brinda una vida más saludable.

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